El búfalo asiático es un bovino, doméstico, gregario, semiacuático, dócil, de hábitos nocturnos, de temperamento delicado, inteligente y tranquilo, rústico y resistente a enfermedades, longevo, con una gran adaptación a climas calientes húmedos tropicales, de fuerte contextura, cuerpo abarrilado, de buena profundidad corporal con extremidades relativamente cortas, de hueso fuerte, con excelente conversión alimenticia para utilizar eficientemente los recursos fibrosos debido a ventajas anatomofisiológicas del tracto gastrointestinal; la hembra es una excelente madre por su facilidad al parto y puede amamantar varias crías al mismo tiempo; es un animal que aporta leche, carne y trabajo. (tomado de Producción & Negocio, Año 8 No. 44)

  • LONGEVIDAD: Una búfala bien mantenida puede superar los 25 años produciendo crías y leche.  Esto representa una gran ventaja pues la reposición de vientres puede ser baja, con gran economía para el ganadero.
  • RUSTICIDAD: Tiene la capacidad de alimentarse de forrajes toscos que los vacunos no aprovechan, de convertirlos en carne y leche. Muchas plantas que para los vacunos son maleza, para el búfalo son alimento, entre otros como el gramalote, también conocido como pasto chiguiro  o yerba de lancho.
  • RESISTENCIA A ENFERMEDADES: Aunque puede sufrir las mismas enfermedades que los vacunos, está comprobada su mayor resistencia y pronta recuperación.  Una economía en medicamentos y vacunas.
  • DOCILIDAD: Considerado por la FAO como el más manso de los grandes animales domesticados.
  • PRECOCIDAD: Por su capacidad de crecer y ganar peso. Se reproduce a temprana edad y en el trópico llega a sacrificio más joven y más pesado que un vacuno.  Alcanza el peso de sacrificio a los 24 meses de edad.
  • NO NECESITA INSTALACIONES DIFERENTES AL VACUNO aunque la manga de trabajo debe ser más ancha y es requisito tener cerca eléctrica.
  • RESISTE LAS TIERRAS HÚMEDAS Y ANEGADAS por largos períodos sin problemas de pezuña, situación que compromete gravemente la vida útil del ganado vacuno.
  • LECHE: Por su composición es ideal para la elaboración de queso y demás derivados, dando más rentabilidad y valor agregado.

Por las anteriores razones se puede afirmar que "EL FUTURO DE LA GANADERIA ES NEGRO" y nuestro subcontinente, por sus condiciones, su clima, su suelo, sus grandes extensiones hasta ahora poco aprovechadas es la tierra del futuro de los búfalos en el mundo.   Asia tiene más búfalos pero ya no disponen de tierra y Europa tiene costos de la tierra y mano de obra demasiado altos para que la ganadería en general sea viable sin depender de grandes subsidios.

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